Uno de los ejercicios que tuvimos que realizar en grupo, como parte de la dinámica de aprendizaje en el 3EP, era elegir una ciudad para organizar la conferencia del 2013, crear una estrategia y defenderla ante el tribunal de la comisión Europea (simulado). En un tiempo muy limitado, es todo un reto que un grupo de 5 personas que no se conocen de nada se pongan de acuerdo en qué ciudad es la mejor (por costes, interés, relación con otras instituciones, etc.) y creen un plan o propuesta de candidatura para defenderla.

Y lo que más me sorprendió fue como uno de nuestro grupo, a los 30 segundos de empezar a trabajar en nuestra idea dijo “y porque tiene que ser una ciudad real, podríamos inventar algo…” “quizás virtual, quizás…” “¿y porque no un barco?” y así, en 5 segundo, él había pensado en una propuesta diferente que podía ser igualmente viable, pero que se salía de las instrucciones que habíamos recibido (defender una ciudad)… y lo hizo en menos de 30 segundos!!

Y es que hay gente que tiene facilidad por “pensar fuera de la caja“, por ponerse en situaciones diferentes y tomar otro punto de vista con solo pestañear. A otros les cuesta mucho más, son más ordenados, organizados y estructurados… cada uno tiene sus habilidades y capacidades, y es haciendo ejercicios de este tipo, con gente desconocida, y de backgrounds tan variados que realmente te das cuenta del potencial que puede tener el hecho de compartir una idea o proyecto, comentarlo con otras personas, pedir feedback.

La propuesta de utilizar un barco de vela para organizar un curso de educadores para el emprendizaje, tiene implícito el trabajo en equipo necesario para navegar. Es decir, no hay que inventar o simular situaciones para aprender, sino que el mismo barco obliga a los participantes a trabajar y cooperar con un objetivo común. Si además visitamos diferentes ciudades, interactuamos con diferentes proyectos e instituciones en cada ciudad, el valor de la experiencia se multiplica, comparado en elegir una sola ciudad.

La teoría de “pensar fuera de la caja” se ilustra con este simple ejercicio… ¿cómo unir los 9 puntos sólo con 4 líneas rectas seguidas, sin levantar el lápiz del papel?

nine dots

Y el problema principal es que la mayoría no estamos acostumbrados a pensar de forma ágil y rápida en romper con la estructura preestablecida, necesario para resolver este enigma. Seguramente, la educación que recibimos tampoco fomentaba salirse de lo establecido… y hay que fomentar en la medida de lo posible, este tipo de pensamientos, que en cualquier situación puede aportar un valor añadido mucho mayor.

Mientras que todas las otras propuestas del ejercicio se basaban en una ciudad, esta era la única que se salía de la norma, pero aportando un valor y siendo una propuesta totalmente viable y aplicable, con unos costes más baratos… evidentemente, ganó!

 

Proyectos en el Programa Europeo de Educadores para el Emprendizaje (2a parte)
Programa Europeo de Educadores para el Emprendizaje (1a parte)

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